El Capital en el siglo XXI.

24 05 2017

Los principios de siglo, han marcado cambios económicos y sociales, fue así en los últimos tres siglos con cambios fuertes en temas del entendimiento del funcionamiento de la sociedad y la capacidad de generación de bienestar y riqueza, pasando por la tierra y el trabajo a modelos de valor como el conocimiento y la capacidad de transformación de este en el entorno.

El conocimiento, concebido con un valor que es capaz de ser tranzado para suplir diferentes tipos de necesidades, fundamenta las relaciones laborales del trabajador del siglo XXI, por lo que muchos autores consideran que representa el nuevo tipo de Capital, en el cuál estoy de acuerdo.

Analizando el conocimiento como capital, este tiene una potencialidad al poder ser tranzado sin que este pierda capacidad en el tenedor del conocimiento, siempre quedará disponible aún en el momento del consumo. Es allí donde las empresas en este siglo tendrán que hacer esfuerzos para mejorar el entendimiento de las relaciones con los poseedores de ese conocimiento. Generar modelos de fidelidad o lealtad, atracción y satisfacción a empleados que desplieguen su conocimiento para la mejora de las condiciones empresariales, será tan fundamental como hacer los procesos de gestión de abastecimiento o compra de activos tangibles.

Claro que habrá también que considerar diferentes tipos de poseedores de conocimiento, algunos serán generadores de conocimiento el cual a través de procesos dinámicos será lo que pondrán las condiciones innovación en las organizaciones. Otros por el contrario serán operadores de conocimiento, de menos valor pero también importantes, que aplicarán el conocimiento para generar escenarios de diferenciador y por último los seguidores o consumidores de información, que tendrán un modelo menos estructurado para gestionar y analizar el conocimiento por lo general este ultimo será instrumentador con un rol de hacer poco intervención con la información organizacional presentada.

Entonces, los retos a nivel empresarial y organizacional serán mayores para poder definir los modelos de transacción de valor económico y de valor de conocimiento. En la última conversación que sostuve con un gran amigo sobre este tipo de temas, de una manera simpática nos referimos a estos dos conceptos como:

  • Unidad de Valor Economico (UVE): Como el patrón de intercambio de referencia para hacer transacciones bienes entre empresas.
  • Unidad de Valor de Conocimiento (UVC): Como el patrón de intercambio de referencia para hacer transferencia de conocimiento entre personas y empresas.

 

 

 

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La ejecución va más allá del pensamiento.

23 05 2017

Retomando un post que hice en 2013 “Idear debe ser más fácil que criticar…” dónde describía que “No hay que dejarse sentir intimidado por las criticas, por los malos comentarios, estos si se observan con contexto, son una ayuda importante para mejorar nuestras posiciones, frente a un negocio, una idea o un proyecto.” confirmo años después que la posición de la critica es buena, sin embargo hay personas que tienen por deporte la critica que no llega a ser nada aportante, por mucho que se trate de mirar con un contexto, estas personas son tóxicas y no merece simplemente la pena de escucharlas.

Independiente de la situación, las criticas siempre son constructivas, pues hacen ver puntos de vista no tomados en cuenta, pero estas también deben ser de un interlocutor válido, el cual este en la capacidad de reconocer cuales son las dificultades y las situaciones puntuales, que hacen una decisión se tome o no se tome, todo pasa un análisis situacional y de oportunidad; es así que siempre pienso ¿si las personas que hacen la crítica han tenido la oportunidad de estar en la posición de ejecución y no desde simplemente el hecho conceptual?. La diferencia radica en la capacidad que se tiene de entender las problemáticas con todos las variables posibles del momento de la ejecución y no siempre arrancar con la descalificación al otro por tomar una decisión u otra. “Torear desde la barrera siempre será mucho más fácil”.





Disciplina, Ley y Orden.

21 05 2017

Disciplina, ley y orden, son las bases con las que se construye una sociedad moderna. Sociedad que debe responder a los retos de darle buena calidad de vida a las personas, ser justa con su entorno y a aprovecharla para generar oportunidades.

¿Que ha pasado y que va a seguir pasando? – Cómo de costumbre el discurso inicia desde el modo como se crían a las nuevas generaciones, los valores y las enseñanzas que reciben los nuevos ciudadanos desde su hogar, del reflejo de sus padres, de como las interacciones sociales deben estar en armonía con el entorno, con el momento, poniendo una linea de comportamiento que forme y direccione adecuadamente, dónde se pueda reconocer que existen puntos dónde se transgrede al otro, que hay paramentos de comportamiento y de acción determinados, que el respecto no se gana si no se respeta al otro, que hay derechos y obligaciones.  Pero este escenario no es que mas vemos en nuestras sociedades, las cuales cada día se basan más en el individualismo, libertinaje, sin fundamentarse en la ecuación de derechos y obligaciones, sin replantearse que es necesario tener una linea base de comportamiento.

Ahora bien, que pasa cuando estas nuevas generaciones llegan al plano de participación activa como ciudadanos, llega la indiferencia la apatía a lo colectivo, el desconocimiento de como interrelacionarse armoniosamente con los demás y vemos que su aporte a la construcción de una sociedad moderna es bajo, que la apuesta por el cambio es poco y lo único que están haciendo en perdurar el modelo actual.

¿Cómo ser agentes del cambio? ¿Como desde la posición actual hacemos que nuestros nuevos ciudadanos participen activamente en el cambio? la receta puede no ser fácil, pues va en muchos momentos en contravía con el pensamiento común y esta basada en la disciplina, reflejada en un buen comportamiento como individuo, en el cumplimiento de sus obligaciones y en el reconocimiento de sus derechos. Esta ecuación en algún momento puede verse como no justa, fuerte y en algunos momentos contraría a lo que deseamos para nuestros pequeños ciudadanos, pero estos los formará como agentes de cambio, para que nuestra sociedad de el paso y genere círculos virtuosos.

¿En que momento no se ven justos estos criterios? No podemos olvidar que nuestros pequeños ciudadanos están en formación, que sus acciones deben ser supervisadas, anudándoles a validar sus alcances, sus derechos y responsabilidades. Simple el hecho de ser y de acuerdo con su edad deberá disfrutar de sus derechos, hacerlos respetar y lo más valioso reconocer que debe hacer honra de ellos a través del cumplimiento de sus deberes y responsabilidades, no quiero ver a ciudadanos frustrados ya en ejercicio, solamente lamentándose por que las cosas no son como fueron ser en su casa, dónde todo giraba a su alrededor, sin comprender bien cual es su verdadero papel e intervención como agente del cambio, no quiero ver a ciudadanos frustrados por no saber que la disciplina, la ley y el orden están a su servicio para hacer valer sus derechos.

¿Bueno y esto que tiene que ver a la hora de los negocios? Pienso que todo, pues una persona con un dominio perfecto de estos conceptos, reconocerá que al gestionar una unidad económica empresarial, debe cumplir con la sociedad, lo entes de control y fiscalización, debe pagar a tiempo como un deber y no pensará que no es importante esto para el funcionamiento estructurado de un unidad empresarial, así como debe ser pujante en sacar sus conceptos disruptivos de negocios, deberá de cumplir sus responsabilidades ante la sociedad. En general será pues un agente del cambio.





Innovación – El miedo a entrar a lo desconocido.

17 10 2016

Hace días que ando pensando sobre la posibilidad real que brindan los negocios que se plantean en el tercer mundo y es que con recelo o envidia miramos a los procesos de innovación de otros lugares, de otras empresas y como un faro de luz, queremos llegar a esos puntos sin darnos cuenta que es necesario tener toda una plataforma y un cambio cultural para lograrlo.

Nuestro modelo cultural, no es de gran ayuda, por el contrario es incoherente y lo único que fomenta son desarrollos para quedarse en los niveles mas bajos de pobreza, de pocas capacidades de creación de riqueza, por que entre otros aspectos, desde muy pequeños nos han inculcado el resentimiento a los que en algún momento son capaz de crearla, mantenerla y distribuirla.

Tampoco el modelo económico permite dar salidas, con una economía débil, basada en la extracción, en la cual se aferra en los temas impositivos para mantener el funcionamiento del aparato estatal, generando condiciones de gastos elevados para soportar unos escenarios de subsidios para apaciguar las masas, en lo que yo llamo la distribución de pobreza, hacen que los incentivos para la creación de riqueza privada que es la base del crecimiento y del desarrollo de los pueblos, sean realmente pocos o inexistentes.

Ahora, la incoherencia es aun mayor cuando vemos que las políticas hacen que nuestro país, sea un país cada vez más extractivo y menos generado de conocimiento y de valor agregado, pero por otro lado lo que pasa es que se fomenta la informalidad y el incumplimiento de lo mínimo pactado para las personas puedan subsistir.

La innovación propuesta para los próximos años, sigue siendo de papel, puesto que no está enfocada en la solución de los problemas que yo llamo básicos, como es el industrialización del campo, el fortalecimiento de la extracción adecuada de los recursos naturales, de tal manera que no se destruya los ecosistemas; la optimización de los sistemas de transportes y el aumento de la productividad en las industrias en el interior.

Siempre ha sido mejor trabajar sobre lo que tenemos, que sobre lo que deberíamos tener, eso permite materializar la poca visión que tenemos como país y como territorio, nos da miedo que lleguen las personas otros lugares y nos hagan cuestionamientos que son validos para sus regiones y por eso se puede observar que hacemos hincapié en este tipo de estudios, pero no trabajamos y se pone las condiciones para resolver nuestros problemas locales, por que nos da miedo de escuchar los cuestionamientos de otros que no viven en nuestro entorno.





Colombia – El país que vivo.

29 06 2016

Colombia, el país que vivo, como cualquier otro país subdesarrollado los gobiernos  tienen retos importantes para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, hacer cumplir normas y la ley para que las oportunidades lleguen a todos. Por qué digo que los países en subdesarrollo tienen estos retos?, pues es que los otros países, los en vías en desarrollo o los desarrollados esto ya no constituye un reto, esto ya hace parte normal de su dia dia.

Pero no sólo es responsabilidad del gobierno hacer posible que esto pase, las personas hacen que se conforme una nación, con ideales, con características culturales, con criterios para decidir entre lo correcto y lo incorrecto, las personas son las que al final, permiten legitimar a los gobiernos y darle el poder que deben de tener para que garanticen los derechos de las personas.

Colombia, mi país, es un país riquísimo en biodiversidad, cultura, recursos naturales, personas de bien, con pocas instituciones inclusivas, que velen por el bien común, puesto que los ciudadanos, nosotros, a través de la historia hemos permitido que personas de diferentes competencias y capacidades tomen el poder del gobierno para el servicio de sus propios intereses. Algunos han tenido el interés de enriquecerse ellos, otros por el contrario han tomado el gobierno para reflejar de manera autoritaria un a cultura del buen comportamiento, otros han usando su posición para recibir reconocimientos para mejorar su ego, en fin, cualquiera que sea la intención de tener el poder, las personas – los ciudadanos hemos sido los responsables de haberle dado la oportunidad.

Así como el poder de las personas es grande para darlo, debe ser grande para exigir, quitarlo o desconocerlo, eso hace grande a mi país.

Mi país, que en algún momento fue considerado como la revelación económica, un país que estaba encaminado a ser un país en vía del desarrollo, un país donde los problemas se solucionaban sin populismo o cuotas políticas, un país donde los medios de comunicación realmente informaban, un país donde las reglas eran justas para todos, dónde se reconocía el poder de la fuerza pública y se respetaba, dónde las normas eran acatadas, un país que tenía optimismo y deseos de salir adelante, un país que no se arrodillaba cuando tenía dificultades, dónde se a través de civismo y cumplimiento de las normas los extranjeros se veían motivados para invertir, un país que los líderes políticos no tenía que salir a amenazar a las personas  para vender sus ideas, un país libre en movilización por cualquier territorio, un país viable.

¿Que ha cambiado, para decir que mi país no lo es? La verdad es que no ha cambiado nada, fue un espejismo lo que teníamos antes, ahora estamos viviendo la realidad, lo que las personas, nosotros los ciudadanos hemos querido que pase, un país a manos de unos pocos, ejerciendo un poder amenazante, desbordado en abusos y favorecimientos, dónde la ley es para unos cuantos, un país que tiene agendas y discursos paralelos por parte de los gobernantes, un país que sólo ellos saben para dónde va, porque nosotros en mi país, los ciudadanos, no somos cercanos, no conocemos para dónde van las personas que nos gobiernan, no sabemos cual es la proyección y que se quiere de ciertas regiones, no conocemos definitivamente nada y no somos tenidos en cuenta para nada, es un país donde las personas sólamente son un capital político al momento de la búsqueda del poder pero una vez obtenidos, no somos parte de la ecuación del gobierno, simplemente somos desconocidos y pero también somos responsables.

 





La cultura del Subdesarrollo.

19 10 2015

He realizado una observación del mundo, de sus intereses, de los conflictos, de los inductores y motivadores de los procesos empresariales, de ver como escenarios de alta capacidad de generación de valor, no sólo económico – se desmoronan, se van y dejan atrás muchos problemas, muchas cosas que pudieron ser y que no fueron.

Se ven escenarios de apuestas institucionales a la creación de empleos, de empresas y por otro lado las empresas son estimuladas a generar valor de una manera que la calidad del empleo, del conocimiento, de la innovación sean realmente pobres, meramente para atender un los afanes de un indicador.

La economía por otro lado a largo plazo, desde el modelo más capitalista, no es sostenible. Puesto que los efectos de corrección de la productividad y de la capacidad de generación de valor, son adsorbidos por la carga impositiva, que en vez de estimular el crecimiento con empresas de altos niveles, lo que hace es incentivar a mantener y crear empresas de subsistencia y de auto-empleo.

¿Dónde están las nuevas empresas que tienen esa potencialidad de ayudar a crear y acumular riqueza para el país, que permitan creación de ambientes favorables para la innovación, la investigación y desarrollo, que agreguen valor a los productos agrícolas, que permitan desarrollar tecnologías de transporte y nos disminuyan los tiempos de desplazamiento a nuestros mercados, que permitan mejorar los estándares internacionales de consumo de energía y protección de los recursos naturales?

¿Dónde están esas grandes soluciones que a problemáticas de las sociedad desde la academia?, estamos sentados en nuestro conocimiento, con nuestros recursos naturales entregados a los que si están generando riqueza y nuestros modelos de crecimiento, nuestros modelos sociales y políticos, nuestros modelos de gestión del país, claramente diseñados para perpetuarnos en el subdesarrollo.

¿Que estamos haciendo para otra vez ser ese país, dónde la esperanza frente al cambio y el ser capaz de mejorar las condiciones de vida a todos los habitantes era el motor para hacer los cambios, que nos hacían ser reconocidos, admirados e que incentivó la creación de valor no solo de nacionales si no de extranjeros que creyeron que realmente si podíamos?

 

 





Coherencia en la cadena de suministro

16 10 2015

Es frecuente encontrar interés en las empresas por validar cómo son las relaciones con sus diferentes grupos de interés, por parte de las áreas de responsabilidad empresarial se realizan recomendaciones, salen iniciativas para tener mejor conocimiento de sobre la calidad de las relaciones, con clientes, proveedores, y demás grupos de interés.

Por lo general es una información que se pueden dar el lujo de tenerlas no todas las empresas y en su mayoría la gestión de esta información es administrada directamente y no es compartida a otras empresas bien sea por la particularidad de la misma o por problemas de confidencialidad o de legislación.

¿Pero que pasa con las empresas pequeñas?, que están la carrera de la atracción de clientes, ¿Que hacen ellas para poder conocer a sus clientes? ¿Cómo saben si sus clientes tienen prácticas que le permitan mejorar realmente sus negocios? ¿Cómo y a quién indagan sobre el comportamiento real de sus clientes en temas relevantes como los aspectos operacionales, reputacionales y de sostenibilidad? ¿Quién sabe de estos temas?

Es una de las preguntas que día a día se han las empresas pequeñas, que en muchos de los casos tienen que tomar decisiones de mercado, apostando su misma supervivencia al venderle a clientes sin saber si ellos son coherentes con el abastencimiento, si tienen la capacidad de pago, si no compromete la reputación al tenerlos cómo cliente o si en realidad es un cliente que valga la pena tener.

Aspectos Evaluación

 








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